El tema principal de esta historia es el perdón, que aparece simbolizado en esa sopa caliente que está esperándo a Max en su habitación; aunque también puede tratar otros temas como el abandono, la soledad, la imaginación, la rebeldía, etc.
Además, a lo largo de la historia transcurren dos tiempos: el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo. El primero es el tiempo real que transcurre en la obra -desde que la madre castiga a Max hasta que le perdona-, y el segundo es el tiempo objetivo desde la subjetividad del niño, quien tiene la sensación de que han transcurrido meses, incluso años, porque en su interior no se siente bien ya que su madre está enfadada con él...
En definitiva, es un album lleno de temas para trabajar, de sentimientos y de imaginación; por lo que a continuación os dejamos un video donde se cuenta la historia, así como la historia con las imágenes que aparecen en el cuento para que podáis apreciar tanto como nosotras este inolvidable album que creemos que es necesario tener en las baldas de nuestra biblioteca.
La noche que Max se puso un traje de lobo y comenzó a hacer una travesura

tras otra

su mamá le dijo: “¡ERES UN MONSTRUO!”
y Max le contestó: “¡TE VOY A COMER!”
y lo mandaron a la cama sin cenar.

Esa noche en la habitación de Max nació un bosque

y el bosque creció

y creció hasta que el techo se cubrió de enredaderas
y las paredes se transformaron en el mundo a su alrededor

y de repente apareció un océano y Max navegando en su bote
y navegó día y noche

durante varias semanas
y casi más de un año
hacia donde viven los monstruos.

Y cuando llegó al lugar donde viven los monstruos
éstos emitieron unos horribles rugidos y crujieron sus afilados dientes
y lo miraron con ojos centelleantesy le mostraron sus horribles garras

hasta que Max dijo: “¡QUIETOS!”
y los domó con el truco mágico
de mirarlos fijamente a los ojos sin pestañear y se asustaron tanto
que dijeron que él era el monstruo más monstruo de todos

y lo nombraron rey de todos los monstruos.
“Y ahora”, gritó Max, “¡que comiencen los festejos!”




“¡Basta ya!” gritó Max y ordenó a los monstruos que se fueran a la cama
sin cenar. Y Max el rey de todos los monstruos se sintió solo y deseó
estar en un lugar donde hubiera alguien que lo quisiera más que a nadie.
De repente desde el otro lado del mundo
le llegó un rico olor a comida
y renunció a ser rey del lugar donde viven los monstruos.

Pero los monstruos gritaron: “¡Por favor no te vayas-
te comeremos- en verdad te queremos!”
A lo cual Max respondió: “¡NO!”
Los monstruos emitieron unos horribles rugidos y crujieron sus
afilados dientes y lo miraron con ojos centelleantes y le mostraron
sus terribles garras pero Max subió a su bote y se despidió de ellos

y navegó de regreso casi más de un año
por varias semanas
y durante todo un día
hasta llegar a la noche de su propia habitación
donde encontró su cena

que aún estaba caliente.
Zuriñe y Leire
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